En una noche de tertulia en Guatemala, de esas en las que surgen las más utópicas ideas para resolver los problemas mundiales, alguien expresó una frase que capturó totalmente mi atención; La fotografía es el arte más democrático que jamás haya existido.
Como era de esperar, estas palabras desencadenaron un importante debate sobre la situación actual de la fotografía y sus protagonistas. Un debate necesario en una época en la cual prácticamente todas las personas tenemos acceso a una cámara fotográfica.
