Hacer fotografía es mi pretexto. Es la excusa perfecta para vivir intensamente la experiencia creativa. Es la fotografía lo que me confronta con mis pasiones, temores y obsesiones. Con el pretexto de capturar un instante en el tiempo, me involucro íntimamente con mi sujeto en una apasionada relación que pretendo fijar en el sensor de mi cámara.
Desde el paisaje hasta el retrato, cada fotografía es para mi la documentación de una intensa experiencia. Dentro de cada uno de mis encuadres habita una sonrisa, un deseo, una lágrima, un abrazo, un adiós o la esperanza. Me gusta pensar que capturo poesía; versos de luz extraídos de mi propia historia. 
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